miércoles, enero 19, 2005

Huygens: Se conoce con mayor precisión el lugar del aterrizaje

Mientras la sonda Huygens descansa congelada a –180 grados en la superficie de Titán, los científicos siguen trabajando para conocer con más precisión el lugar de aterrizaje (muy probablemente, dentro del círculo blanco de la imagen). Hay suficiente información como para mantenerlos ocupados durante meses o incluso años. Una de las investigaciones trata de describir y recrear la trayectoria que siguió la sonda cuando descendía en paracaídas sobre la superficie de Titán. Los resultados permitirán determinar con precisión dónde aterrizó la sonda. Además la descripción de la trayectoria de entrada en la atmósfera de un cuerpo del Sistema Solar son datos de gran valor para futuras misiones.


Tras desplegarse el paracaídas principal en la alta atmósfera, la sonda redujo su velocidad a un poquito más de 180km/h. En la baja atmósfera, la sonda desaceleró hasta unos 20km/h. El camino tuvo más baches que los que se esperaba. La sonda se balanceó más de lo previsto en la alta atmósfera. Durante su descenso a través de la capa de neblina alta, se inclinó por lo menos de 10 a 20 grados. Por debajo de dicha capa la sonda se mantuvo más estable, inclinándose menos de 3 grados. Aún se está investigando la causa, aunque se sospecha que hubo un cambio de dirección del viento a unos 25 km. de altitud.
“Las turbulencias” no fueron la única sorpresa del descenso. Los científicos creían que la sonda saldría de la niebla a una altitud entre 50 y 70 km, pero de hecho, esto ocurrió a tan sólo 30 km. de la superficie.
Cuando la sonda aterrizó no hubo un ningún golpe seco, ni ningún chapoteo. Fue más bien un “plaf”, ya que al parecer aterrizó sobre barro. Fue una gran sorpresa que sobreviviese al aterrizaje y que durase tanto tiempo después. El paracaídas desapareció de la vista en el aterrizaje, así que probablemente la sonda no está mirando al Este, ya que en ese caso el paracaídas se vería. Cuando se diseñó la misión se decidió que hubiese un faro de aterrizaje que se encendiese al llegar a 700 metros de la superficie y que durase por lo menos 15 minutos después del aterrizaje. Este faro funcionó perfectamente y además estuvo encendido más de una hora, cuando Cassini desapareció por el horizonte de Titán para seguir su exploración del sistema de Saturno.